Dossier Varela Concept

 

Dossier Varela Concept

 

CRISTIAN VARELA: UN ARTISTA TOTAL

Cristian Varela (Madrid, 1975) lleva casi veinticinco años brillando con luz propia en la escena electrónica internacional y está considerado como un auténtico especialista en música contemporánea, sinfónica y experimental. Su personalidad multidisciplinar, gran carisma y una creatividad excepcional le han permitido ocupar un lugar destacado en la escena. Cristian Varela es DJ, productor, compositor, promotor y empresario. Un artista total.

Uno de sus rasgos definitorios es su extenso bagaje como compositor y arreglista. Compone música para cine, teatro, publicidad y espectáculos desde 1986. Ha lanzado más de 150 referencias discográficas en sellos de primer nivel como Sony/BMG, Blanco & Negro, Toolroom, Bedrock o Intec; y también gestiona su propia etiqueta: Pornographic Recordings.

Cristian Varela ha sabido encontrar el balance ideal entre el estudio y la cabina, y es respetado internacionalmente por ser uno de los grandes embajadores españoles del techno. Sus enérgicos sets a tres y cuatro platos han recorrido el mundo y han marcado el gusto musical de una generación.

Activista de la escena madrileña desde los 90, funda en 1994 su productora musical Phrenetic Society, y todavía hoy no cesa en su faceta de promotor. Suyas son propuestas como el Electrobeach Festival (Benidorm), uno de los festivales más importantes de Europa, y Cristian Varela & Friends, el proyecto musical inaugurado el verano de 2013 para la sala Vista Club de Privilege Ibiza, que le ha valido ser nombrado Mejor DJ Techno en los DJ Awards 2013.

Varela Concept es la expresión musical de Cristian Varela como nunca antes se ha escuchado. Uno de los artistas electrónicos españoles más reclamados por los clubs y festivales de Techno de medio mundo deja aparcados los sonidos pisteros para sumergirnos en el Ambient e IDM más incisivo y doliente. Un trabajo donde Varela se viste de compositor electrónico que a través de 12 producciones nos invita a reflexionar sobre el medioambiente y nuestro lugar en el mundo y en el universo. Y en medio de todo, la acción del hombre como el elemento catalizador de los cambios que se producen en nuestro entorno.

Una radiografía emocional a través de melodías y atmósferas de sensibilidad a flor de piel. A veces preciosistas y bellas; y a veces opresivas y tenebrosas. Un amplio muestrario para describir a través de la música la relación que el ser humano tiene con el planeta en el que vive. Una mirada repleta de diferentes aristas sin rehusar a tratar las muchas sombras y miedos que tenemos como especie que convive en sociedad y que explota de forma irresponsable los recursos naturales de ricos ecosistemas.

Un álbum que es un toque de alerta para que tomemos consciencia de la imperiosa necesidad de hacer un mundo habitable mejor para todos. En nuestros progresos y eterna búsqueda de conocimiento y expansión, tenemos la responsabilidad de cuidar y preservar la naturaleza. Varela Concept es una aventura evocadora para recapacitar sobre el comportamiento humano y el respeto que le debemos a nuestro planeta como hogar.

Bienvenidos al año cero.

Un nuevo comienzo a través de una ventana abierta al futuro. Cuando la posibilidad de construir y crear sin ataduras se convierte en una realidad. Tu realidad. El pasado se diluye y se pierde. Mañana es ahora. Se derriban muros pero se edifican otros diferentes con más solidez, aplomo y armonía. Los albores de un concepto cimentado en la bella expresión melódica. Todo emana de unos sintetizadores que se expanden en una sola dirección: siempre hacía delante.

El viaje no es una huída. Es determinación y descubrimiento.

Madre natura, indispensable, sabia y hacedora de vida.

La evolución de la humanidad como especie dominante del planeta ha sido capaz de romper el equilibrio en no pocas ocasiones. Una voz nos invita a reflexionar sobre el papel que tenemos como guardianes de nuestro hogar. Ritmos tropicales, texturas espesas y capas atmosféricas para introducirnos en un ecosistema frondoso y salvaje.

No podemos reparar nuestros errores pero podemos evitar los futuros.

El vértigo de lo infinito.

Desconocer los límites del mundo exterior y la curiosidad natural para tener respuestas a preguntas jamás contestadas. Miedo al vacío es inversamente proporcional a la condición aventurera del hombre del espacio. El cosmos y sus secretos están ahí para ser explorados.

Teclados evocadores para embarcarnos en un paseo intergaláctico imaginando lo que hay ahí fuera y a su vez encontrarnos a nosotros mismos.

Colapso terráqueo.

Contaminación, deforestación, casquetes polares derritiéndose, especies al borde de la extinción. Dominio y sometimiento al antojo y beneficio humano. Pero la naturaleza es indomable y en nuestra negligencia va el castigo.

El grito silencioso que precede al llanto y la desolación.

La sonata electrónica más triste que no renuncia a encontrar un halo final de esperanza.

Todo fluye. Todo se transforma. Todo permanece de una forma u otra.

Átomos que chocan, gases que al mezclarse dan otra nomenclatura. Lo líquido pasa a ser sólido. Mutaciones genéticas que hacen que los seres vivos estén en constante evolución. De ese mismo modo una melodía enlaza con otra que a su vez encaja con un ritmo delicado en un crecimiento constante.

La música, no como arte, sino como energía. La vida misma.

Complejos mecanismos de magma.

Un denso calor a base de hierro, níquel, iridio, y osmio. Las entrañas de un motor irremplazable con campos electromagnéticos que nunca paran de funcionar. Profundidad subterránea para llegar al destino que describió Julio Verne.

Pads rugosos y ásperos para seguir perforando y descubrir que la llama no se apaga.

El mundo continúa girando.

Homo homini lupus. El hombre como un ser capaz de devorarse así mismo como especie.

La historia demuestra que podemos desatar lo peores horrores contra el prójimo sin sentir remordimiento. Esa frialdad es lo que representa unos sonidos punzantes e intensos.

Directo al alma para que nos recorra un escalofrío que nos haga empatizar contra injusticias y desigualdades.

Los cinco sentidos son nuestro mecanismo para percibir el mundo.

Una producción preciosista como observar una puesta de Sol en un entorno bucólico.

Saboreando cada beat como un manjar natural. Bajos que huelen a un intenso cocktail de personalidad propia. Melodías y vocales que erizan la piel.

Y toda esta cata que pone en juego nuestra sensibilidad se hace a través del oído

La nada.

Un lugar inhóspito. Apocalíptico. La mano del hombre y su voracidad para consumir recursos naturales arrasa con todo. Lo verde pasa a amarillo.

Arpegios áridos para unas melodías que emanan melancolía sobre una línea de bajo furiosa como una tormenta de arena. El ritmo seco y polvoriento. El desierto solo es para los más fuertes. Y a veces, eso no es suficiente.

Una bruma espesa que no nos deja ver que hay más allá.

Miedo ante lo desconocido. La incertidumbre como enemigo que atenaza. Sonidos analógicos con un punto tétrico dispuestos a llevarnos a la confusión de otra dimensión. La niebla envuelve estados de ánimo pero nunca es perenne.

Avanzar con rectitud, seguridad y precaución. No todo es luz.

La Tierra no es solo un planeta. Tiene una particularidad respecto al resto de cuerpos celestes del Sistema Solar que la hace única: hay vida.

¿Y si nuestro hogar es un organismo vivo en su conjunto capaz de autorregularse dando las condiciones idóneas para que exista un reino animal y vegetal?

Planet nos habla en una producción compleja, cambiante y sobrecogedora para dejar huella en el oyente de esta reflexión musical final sobre el hombre y su entorno.

El ser humano, como especie racional, tiene sus dudas existenciales con preguntas que se repiten en un eco infinito en nuestra cabeza.

¿Somos los dueños de nuestro destino?

¿Existe una entidad superior que nos controla como si fuéramos peones de un tablero de ajedrez?

Nos sumergimos en un viaje interior con pads épicos y melodías trascendentales para tomar consciencia de nuestro lugar en el mundo.



Copyright © 2014 Cristian Varela